La ayuda digital para levantar mi proyecto

Después de un montón de avatares, por fin logré hacerme con la distribución de un vehículo eléctrico japonés que me entusiasmaba. Este modelo solo funcionaba en Japón y estaba teniendo mucho éxito, pero sin saber las razones, todavía no se vendía en otro lugar del mundo.

Uno de los puntos pendientes era el de crear una estrategia de marketing y redes sociales, además de contar con una web realmente profesional que atrajera al público y le diera confianza para apostar por nuestra marca.

Me tocó mirar en muchos sitios, puesto que no es nada fácil dar con una que realmente te convenza. Al final no sabes a quien acudir y te guías por el propio diseño y con suerte con las opiniones de los usuarios. Me llamó especialmente la atención g2informatica.com y después de consultarlo con la almohada nos animamos a trabajar juntos para potenciar en el negocio en internet. Íbamos con la idea ya trazada de mostrar nuestros servicios y la bondad de un vehículo eléctrico, pero ya capaz de hacer las labores más exigentes.

Una larga, pero provechosa reunión

Concertamos una reunión, donde pudieron ver el vehículo y estuvimos como 2 horas hablando antes de decidir cómo se haría la estrategia en este asunto. No es fácil acometer un producto así, pero decidieron centrarse en la necesidad de mirar por el medioambiente y estuvieron implementado unas estrategias en cuanto a las redes sociales bastante eficaces.

El precio era realmente contenido, así que con la estrategia que montamos, a las pocas semanas, ya nos empezaron a llamar de algunas empresas que se interesaron por el vehículo. Lo más curioso vino de algún ayuntamiento de Extremadura que se fijaron en él y lo querían para desplazarse por el pueblo y hacer servicios a los vecinos.

El negocio ha ido creciendo lentamente, pero a buen ritmo, hasta que, a los seis meses, todo comenzó a acelerarse y vinieron 3 contratos de adquisición con una embajada que lo quería para sus 2 consulados en nuestro país.

Todo esto demuestra que el mundo digital cada vez más es capaz de llegar a donde una tienda física no llega y a mi desde luego me ha funcionado la inversión que hice. No ha sido un trabajo fácil, pero ya se sabe que las cosas buenas cuestan.

En la actualidad, seguimos vendiendo el vehículo, pero queremos ser un poco más ambiciosos e intentar acceder a algún modelo eléctrico de la gama en Japón que sea algo más potente para poder aspirar a más clientes que nuestro modelo básico.

Mi consejo es siempre invertir rodeándose de los mejores y en caso de que sean productos desconocidos en nuestro país, asegurarse que de verdad pueden tener aceptación aquí. Este caso, quizás tenía alguna incógnita, pero ha terminado siendo todo un éxito del que podemos decir que es para estar orgullosos de verdad.

No siempre es fácil acertar y bueno, pese a los riesgos, la verdad es que cuando ves que un negocio “tira”, la sonrisa que se te queda parece perenne, aunque como buen emprendedor, ya estoy maquinando cosas como os dije.