Las licencias VTC empiezan a ganar el pulso al sector del taxi
4 diciembre, 2017

Las licencias VTC empiezan a ganar el pulso al sector del taxi

Actualmente estamos viviendo una guerra demasiado cruda entre el sector del taxi tradicional, y las empresas de transporte colectivo. A pesar de que todos llevan razón, el sector del taxi quiere agarrarse a una regulación desfasada, como si de un clavo ardiendo se tratara, y esto es algo que de una manera o de la otra juega en su contra.

El origen del conflicto surgió en 2009 con la entrada de la Ley ómnibus, que permitió hasta 2013 la eliminación de la limitación de una licencia VTC por cada treinta sentencias. Esta situación dio a lugar a una gran solicitud de este tipo de licencias, que acabaron por superar los límites que se aplicaron en 2013. Estos límites tenían como objetivo diluir el sector del taxi.

De lo que se quejan los taxistas es de que existen más licencias VTC de lo que deberían, y en parte tienen razón, pues hay un exceso. Pero si hay un exceso y las licencias funcionan es porque el mercado las demanda. Aquí lo que hay es un problema de base que está relacionado con la especulación de las licencias del taxi que valen mucho dinero.

A pesar de que el sector del taxi tiene razón, no puede entenderse como los taxistas están realizando acciones que vulneran la legalidad y además perjudican al resto de los españoles. De hecho, recientemente en Madrid se ha hecho una manifestación que tenía que durar hasta las 5, pero que se ha extendido hasta las 7 impidiendo el tránsito habitual en Madrid.

Las recientes sentencias del Tribunal Supremo

El Tribunal Supremo ha dictado las dos primeras sentencias con las que se otorgan de manera definitiva unas 80 licencias VTC -con las que operan compañías como Uber o Cabify- reclamadas por empresas del sector tras el cambio de ley que llevó a cabo el Gobierno de Rajoy en 2013.

Según explica el Alto Tribunal en una de esas sentencias, el artículo 48.2 de la nueva ley reformada por el Ejecutivo en 2013 “no autoriza cualquier clase de limitaciones o restricciones que se establezcan por vía reglamentaria”. Y en este sentido señala las cautelas que fija: “de conformidad con las normas comunitarias y demás disposiciones que, de conformidad, resulten de aplicación”

“No cabe aceptar que los artículos [con los que se limitaban las licencias VTC en las leyes anteriores a 2009] hayan renacido y vuelvan a ser de aplicación a raíz de la nueva redacción dada al artículo [en la ley de 2013]”, explica el Supremo. Ambas sentencias han venido precedidas por las solicitudes de sendas compañías representadas por José Andrés Díez Herrera, abogado especializado en el sector (y asesor legal de Uber) y el que arrancó con los procesos judiciales.

Este es el principio de un enorme aluvión (judicial) de licencias que lleva varios años haciendo temblar al taxi. Las cifras no dejan lugar a dudas: a comienzos de este mes de noviembre había 6.207 licencias activas (que no pendientes de sentencia) en España, según los datos del Ministerio de Fomento.

Por lo tanto, sigue siendo un buen momento para invertir en licencias VTC. Estas inversiones se realizan a través de empresas como Travel Car, que vende tarjetas VTC de la Comunidad de Madrid, y además ayuda a crear la empresa para adherirse a la tarjeta mediante participaciones en la misma.