Proindivisos levante, una solución a valorar

Cuando no se puede llegar a un acuerdo entre los propietarios del mismo inmueble, hay que plantearse seriamente la posibilidad de que se venta su herencia proindiviso, lo que hace que se eviten los problemas originados por dicha situación. Para solucionar estos temas, hay que confiar en profesionales que lleven muchos años de experiencia al respecto. Proindivisos Levante es una empresa que nació para dar respuesta a todos estos problemas.

Lo que hacen es comprar de manera directa sin intermediarios, el inmueble, proindiviso, los derechos de herencia, embargo, deuda usufructo y de más, donde los problemas originados por herencias divorcios o malos situaciones económicas puntuales pueden poner las cosas muy complicadas.Ellos en base a la experiencia que tienen lo que hacen es establecer negociaciones con el resto de propietarios, donde lo que hacen es presentar en el juzgado la división de la cosa común cuando no se alcance un acuerdo.

Podríamos catalogar como positiva la rapidez a la hora de valorar las operaciones, algo que siempre es interesante junto a la discreción absoluta en relación con el resto de comuneros.
Vamos a conocer más sobre los proindiviso.

¿Qué es realmente un proindiviso?

Hablamos de un derecho de propiedad sobre el bien y significa que una persona cuenta con el derecho de propiedad sobre el bien que comparte la titularidad con otras personas, siendo proindiviso similar a hablar de copropiedad o comunidad de bienes. Este régimen legal tiene como característica que ninguno de los cotitulares cuenta con la total propiedad del bien, caso de la vivienda, además de la cuota que corresponde a cada uno no se concreta en una parte específica del bien de que se trate, es una cuota abstracta.

El proindiviso lo que hace es generarse muchas veces una vez se producen los divorcios, rupturas de pareja o herencias. Lleva siendo una fuente de situaciones problemáticas desde antiguo, especialmente cuando el objeto en el que recae el proindiviso es indivisible. Ya lo podíamos ver en el derecho romano hace 2 mil años cuando intentaron dar situaciones que pusieran fin a estas situaciones.

¿Cómo ponemos fin a un proindiviso?

Aquí debemos distinguir si es un bien divisible o indivisible. Cuando el bien es divisible, podemos ponerle fin dividiéndolo en una serie de partes que sean proporcionales a las cuotas que tenga cada titular en cuestión. Esto se puede lograr por las buenas con un negocio jurídico que se formalice en escritura pública entre todos los cotitulares o por las malas mediante procedimiento judicial.

Existe la posibilidad de que se llegue a otra clase de acuerdos, puesto que no es obligatoria la división. Podemos por ejemplo venderlo, pero de no existir acuerdo, por la vía judicial solo se puede poner solución dividiendo. Cuando el bien no es divisible hay menos alternativas, caso de pisos o viviendas. Lo primero que se hace es extinguir el proindiviso de manera voluntaria con un acuerdo privado entre todos los copropietarios. En este acuerdo se puede quedar la totalidad del piso uno de los copropietarios compensando al resto o vender o subastar a un tercero.

Para ejecutar el acuerdo, hay que otorgar escritura pública para que la transmisión de la propiedad a favor de quien resulta único propietario se inscriba en el registro de la propiedad.
En el caso de que no sea posible extinguir el proindiviso de manera voluntaria, si que se puede poner fin al proindiviso gracias a un procedimiento judicial. Aquí depende del tipo de proindiviso, donde habrá que proceder a tramitar un procedimiento donde se liquide el régimen económico del matrimonio o bien un procedimiento de división judicial de la herencia o división de la cosa común, por lo que dependerá de cuál fuese el origen de la situación en la que esté el proindiviso.

En el caso de que uno de los copropietarios no quiera vender, ni comprar ni llegar a acuerdos, la única solución es la que tiene la vía judicial. Antes de que procedamos a interponer demandas de división de la cosa común, lo mejor es que se produzca un acto de conciliación, donde no haya coste de abogado y procurador.
Como ves, el territorio “proindiviso” es complejo y no vale con soluciones que se queden a medias, por lo que contar con profesionales es necesario.