Ayudas para la reformas de viviendas rurales
22 noviembre, 2018

Ayudas para la reformas de viviendas rurales

El Consejo de Ministros aprobó hace unos meses el nuevo Plan Estatal de Vivienda 2018-2021. Fueron 1.443 millones de euros (350 millones para este año y se ampliará hasta los 357 millones en 2019, hasta los 364 millones en 2020 y hasta los 372 millones en 2021), las ayudas del proyecto están enfocadas a jóvenes, sobre todo de las zonas rurales, mayores de 65 años, personas con discapacidad y familias numerosas. El Gobierno prevé que, entre su aportación y la inversión privada inducida, el plan mueva cerca de 4.200 millones de euros y genere 60.320 puestos de trabajo.

Yo sobre todo quiero hacer hincapié en las ayudas para zonas rurales, y es que este país ve cómo cada vez son más los pueblos que se quedan sin gente, la famosa y temida despoblación, para la que todos tienen soluciones pero ninguno aplica nada. Quizás lo primero que haya que hacer es dar dinero para arreglar las casas, porque en el caso de mi pueblo, todas están caídas.  Creo que si se dieran más ayudas para rehabilitar las casas, la gente decidiría irse a vivir al pueblo. Quizás no para siempre, pero sí para tenerlo como segunda vivienda de fin de semana. Pero claro, eso genera más gente, si va más gente seguro que va al bar, a la tienda de panadería, etc.

Joven y rural

De momento, las subvenciones para compra se limitarán a jóvenes que vivan en localidades de menos de 5.000 habitantes y con unos ingresos por debajo de tres veces el Iprem. El precio máximo de adquisición deberá ser de 100.000 euros y la ayuda será de hasta 10.800 euros con un máximo del 20% del precio de compra. En caso de rehabilitación de vivienda en zona rural, las ayudas para rehabilitación ascenderán hasta los 12.000 euros por vivienda, con un límite del 40% de la inversión.

Por otro lado, cada ayuntamiento puede otorgar subvenciones complementarias a las de su Comunidad Autónoma para mejorar aspectos importantes para su municipio, como puede ser la mejora de sus centros históricos. Así es como lo hice yo. Tenía una casa antigua que heredé de mis padres y decidí que la mejor forma de ayudar al pueblo era arreglándola y yéndome allí los fines de semana. Lo primero que hice fue arreglar el tejado. Cuando los chicos de Cubiertas Estevez vieron aquella casa, se llevaron las manos a la cabeza, afortunadamente como son grandes profesionales, hicieron un gran trabajo.

Además de arreglar el tejado decidí aquel desván donde mi abuela curaba los chorizos se iba a convertir en un despacho para poder yo trabajar durante los fines de semana. Por eso es muy importante asegurar la habitabilidad cuidando el aislamiento, la impermeabilización, la ventilación o la ligereza de los materiales empleados. La verdad es que ha sido una obra de arte como me han dejado la casa.

Volviendo al tema de las ayudas, tienes que saber que las ayudas que otorgan las Comunidades Autónomas en materia de rehabilitación no son permanentes, sino que tienen un plazo. Salen en una determinada fecha y tienen un período en el que se pueden pedir, que suele durar unos pocos meses. Yo tuve que estar muy espabilado para lograrla.

Tiempo límite

Suele ser conveniente pedir la subvención cuanto antes, porque la cantidad máxima que otorga cada Comunidad Autónoma es limitada y se puede agotar antes del plazo, con lo cual se cerraría el plazo antes de tiempo. Esa misma ayuda puede salir al año siguiente con los mismos requisitos, pero puede variarlos o desaparecer, dependiendo de los presupuestos aprobados por cada Comunidad para cada año. También hay que saber que la obra se tiene que ejecutar en un periodo de tiempo. No puedes decir eso de “ya lo haré”.

Como ves, las subvenciones nunca financian el 100% de la actuación, sino que rondan entre un 25% y un 50%, y dependen casi siempre de la renta de los propietarios, por lo que los propietarios con rentas altas no podrán acceder a dichas subvenciones. Por eso te recomiendo que vayas a informarte y que te leas la letra pequeña para que no sufras sustos. Pero la verdad es que merece la pena reformar una casa en una zona rural y poder disfrutar de todo lo que te da vivir en un pueblo.