La compra de coches en el extranjero, en aumento gracias a Internet
20 septiembre, 2018

La compra de coches en el extranjero, en aumento gracias a Internet

Hacer cualquier tipo de compra a través de Internet era algo que apenas tenía algo de influencia entre la población mundial hace tan solo unos años. La culpable de ello era la escasa seguridad que ofrecía la red y las grandes posibilidades que existían para todos los compradores de sufrir una estafa que les dejara sin producto y por supuesto sin dinero. Pero todo esto ha cambiado y esa es la explicación que se le encuentra a que el ecommerce se haya desarrollado como no lo ha hecho ningún otro sistema en los últimos años.

Ni que decir tiene que, a la hora de adquirir un coche, nadie se fiaba de Internet. Si no lo hacían para comprar cosas de un valor escaso, imaginaos a la hora de comprar un vehículo, que a día de hoy sale por un mínimo de 3.000 euros y si el coche es de segunda mano. Ahora, también han cambiado las cosas en este sentido. La gente compra cualquier tipo de producto o servicio a través de Internet, lo que nos hace prever, sin miedo ninguno a equivocarnos, que el fenómeno del ecommerce ya no tiene nada ni nadie que sea capaz de detener su progreso.

Un artículo del diario El País se preguntaba en marzo de este mismo año si es posible adquirir un coche por Internet sin sufrir alguna estafa. Lo cierto es que esto, como apuntábamos antes, era algo habitual en el pasado. Pero es que ahora la seguridad de la compra online está más que garantizada. Hasta las administraciones públicas han desarrollado sistemas de pago por Internet. Y es que la apuesta de pequeñas y grandes instituciones tanto públicas como privadas ha permitido que el ecommerce se convierta en algo global y que lo empieza a absorber todo.

De hecho, es mucha la gente que está utilizando Internet para comprarse un coche en la actualidad, especialmente coches que se fabrican en el extranjero. La mayoría de las compras de este tipo que se realizan tienen como punto de destino un país: Alemania. A este respecto se refería un artículo del diario ABC, que se preguntó si merece la pena en la actualidad adquirir un coche en el extranjero. La respuesta la ofrece el mismo medio y es que, aunque depende de si el coche es nuevo o usado, sale rentable poner el punto de mira más allá de nuestras fronteras en este caso.

El aumento de la compra online de vehículos en el extranjero está siendo notada por empresas como Transportes Cars, dedicadas al transporte de vehículos entre España y uno de los países con los que más negocio tenemos en este aspecto, como lo es Alemania. Los profesionales de esta entidad nos han comentado que el volumen de trayectos que deben realizar ahora en comparación con los que hacían antes del desarrollo del ecommerce para satisfacer la demanda se ha multiplicado por 2 e incluso por 3 en algunas fases del año. Una auténtica barbaridad.

Todo tipo de facilidades para el comprador

Que haya ascendido de este modo el volumen de compra online de coches y demás vehículos no es fruto de una simple casualidad. Es evidente que los clientes no compran porque sí. Quieren ver cómo es su coche con todo tipo de detalles, pero no pueden tocarlo físicamente al encontrarse a un par de miles de kilómetros. ¿Por qué entonces existe tanta confianza? La respuesta tiene que ver con la fiabilidad que demuestran tener, como casi siempre, las empresas alemanas. Desde luego, a eso no les gana nadie. Su transparencia es excelente.

Los coches constituyen simplemente el sector o mercado que confirma la regla. Si los consumidores se atreven, a estas alturas de la película, a comprar un producto de tal importancia y por tanto de tal coste, ya tendrán el valor de comprar prácticamente cualquier tipo de producto a través de la red. Parece que dentro de poco será lo más normal del mundo encontrarse con una persona que haya comprado su casa a través de Internet y que incluso no haya estado a verla en persona. Difícil de creer, pero probablemente cierto como la vida misma.

El mercado es el factor que manda sobre la economía y ahora este depende casi por completo de lo que podamos encontrar o no a través de Internet. Quien no está en la red sabe de sobra que no existe y que tiene menos posibilidades que el resto de su competencia para salir airoso y cumplir los objetivos económicos cumplidos a principio de año. La red y la economía están más vinculadas que nunca y lo van a estar todavía más en el futuro. Es la hora de que la tecnología tome definitivamente el mando.