La relación entre la moda y la tecnología
18 marzo, 2019

La relación entre la moda y la tecnología

Que la tecnología está jugando un papel que podemos calificar como elemental en cuanto a la comodidad de la gente está fuera de toda duda. Nadie se atreve a poner en cuestión este asunto porque se sabe de sobra la influencia que ejerce en la vida de la gente. Pero a menudo olvidamos otro de los aspectos que van ligados a la tecnología y que juegan una baza muy importante: la cantidad de negocios que ahora sobreviven gracias a ella y el trabajo que le da a tantos miles de personas. Una cifra que va a seguir creciendo de cara a los próximos años.

Uno de esos negocios de los que hablamos no es otro que el relativo a la moda, que ha sido uno de los que mejor se ha adaptado a ese cambio de lo tradicional a lo digital que se ha venido produciendo de un tiempo a esta parte. Prácticamente todos los negocios de este sector tienen un sistema de compra online que en la mayoría de los casos ya permite que se facture más dinero de ese modo que en la propia tienda física. Y es que las costumbres de los clientes también han sido transformadas por la propia naturaleza de la tecnología.

Una estadística publicada en la página web Statista ofrecía datos más que interesantes en lo relativo al negocio de la moda en la red, algo que precisamente nos sirve para ilustrar muchas de las cosas de las que venimos hablando. Desde luego, uno de los datos más importantes es el que indica que un 62% de la gente compra artículos y prendas de vestir a través de Internet. O lo que es lo mismo: dos de cada tres personas que están interesadas en comprar ropa lo hacen desde casa. Lógico que se facture más desde las plataformas virtuales que en las propias tiendas.

Una noticia que salió publicada en el diario El País informaba de que era el negocio de la moda el que estaba marcando el paso de esa conversión a la venta online que se viene viviendo tanto en España como en el resto de países desarrollados. La noticia informaba de que las prendas de vestir eran el bien tangible que más se vendía por Internet, algo que deja claro que los españoles nos hemos aficionado a comprar por Internet y que la ropa es una de nuestras prioridades a la hora de hacerlo.

La tecnología ha permitido que se haga más palpable la comodidad entre los clientes de cualquier tipo de negocio al haberse implantado con éxito el comercio online en muchos sectores, pero también ha permitido que muchos pequeños negocios hayan encontrado un volumen de negocio que antes de la llegada del ecommerce les hubiera resultado imposible. Los negocios relacionados con el sector de la moda son los mejores ejemplos de ello, algo que nos ha corroborado la principal responsable de Lencería Paqui. Y es que la moda es un auténtico reclamo por Internet.

Los y las influencers son vitales

Con la llegada de Internet ha aparecido un buen manojo de maneras de hacer publicidad. Las redes sociales se han constituido como un buen medio para ello, pero de lo que no cabe la menor duda es de que la gente que en esas redes sociales tiene un volumen importante de seguidores es elemental para tratar de conseguir el objetivo que nos estamos marcando. Los llamados ‘influencers’ están llamados a gobernar la sociedad actual. Desde luego, sus consejos son, a día de hoy, un activo por el que se pelean buena parte de los negocios dedicados a la moda.

Ese artículo de la página web Statista del que hablábamos anteriormente reservaba uno de sus porcentajes para el volumen de gente que compra alguna prenda en función de lo que un ‘influencer’ dice o hace. El dato de personas que siguen esta corriente es del 13%, algo nada despreciable y que lleva a muchos dirigentes a contratar a muchas de estas personas con el fin ya no solo de aumentar las ventas, sino también de posicionarse en Google y en las redes sociales y sacarle un beneficio a su imagen de marca.

Lo mejor de todo es que la tecnología no para y que va a seguir creciendo de una manera más que importante de cara a los próximos años. Adaptarse a sus características se ha convertido en algo que es de extrema utilidad para los negocios. Pero lo que ocurre con la moda es especial. Ningún sector tiene la relación con la tecnología que tiene la moda. Son complementarios y así lo van a seguir siendo durante muchos años. De hecho, no parece que esa relación vaya a alejar su vínculo durante los próximos años. Ni siquiera parece esto viable a largo plazo.