La sal como ingrediente base de miles de sectores industriales y servicios

Vivimos en un mundo en el que la globalización ha permitido que todos podamos vestir igual con independencia de donde vivamos y es que somos la generación que más estamos conectados con todo aquello que nos rodea, por ello, no es de extrañar que lo que hoy vemos a través de internet que se lleva en los Estados Unidos, mañana se empiece a comercializar en nuestro país y sea un éxito. Esto es algo que no solamente ocurre con nuestra forma de vestir y con la moda en general, sino que es algo que podemos extrapolar a todos y cada uno de los campos de nuestras vidas y es que, si os paráis a pensar, hoy en día hasta las series de televisión se producen para ser emitidas en todo el mundo.

Además, en otros campos como en los videojuegos, a nadie le extraña ya poder competir contra jugadores de cualquier parte del planeta, es por ello que hoy en día las tendencias son globales, sin embargo, siguen teniendo algo en común con antaño y es que mientras algunas de ellas son pasajeras y tan solo duran unos días o unos meses, otras, nunca pasan de moda y esto es algo que podemos encontrar, por ejemplo, en los alimentos. 

La sal es uno de estos alimentos de los que os hablamos y es que a lo largo de la historia siempre ha estado presente en nuestras vidas. Muchos somos los que nos acordamos de ella cuando estamos ingresados en un hospital y nos dan comida en la que la echamos en falta, sin embargo, como os decimos, a lo largo de los años la sal no se ha limitado a ser un mero condimento que usamos en nuestras creaciones culinarias y es que se le cuentan más de trece mil aplicaciones y usos en diversos campos muy diferentes entre ellos. Humanes Guillén Eurosal es una de las compañías más punteras en nuestro país donde comprar sal marina y en lo que a los usos de la sal se refiere y es que desde sus instalaciones abastecen a muchos de estos campos diferentes de los que os hablamos, siendo algunos de sus usos más comunes los que a continuación os mencionamos:

  • Alimentación humana. Tal y como os hemos mencionado antes, la sal juega un papel muy importante en nuestra alimentación, ya no solo en los platos que nos llevamos a la boca cada día, sino que también se usa a gran escala para poder conservar los alimentos en óptimas condiciones. 
  • Industria química. El uso de la sal en esta industria es lo que hace posible que podamos fabricar jabón, plástico, papel, pinturas, hule sintético, cosméticos, medicamentos y pilas eléctricas, así como también es fundamental para el tratamiento de aguas y para la petroquímica.
  • Salmuera. La salmuera se obtiene con la disolución de sal común en agua y es algo que se suele emplear, en gran medida, en muchas de las instalaciones frigoríficas que nos podamos encontrar y es que gracias a ella podemos transportar el frío desde el líquido -o gas frigorígeno- hasta las cámaras de refrigeración. Algo que es posible gracias a que la baja temperatura de congelación de la salmuera hace viable transmitir el frío sin llegar a cristalizarse. 
  • Conservación Peletera. Esta es quizá una de las aplicaciones menos conocidas, pero no por ello es de las menos habituales y es que después de pesar las pieles, lo normal es que se efectúe la salazón con objeto de que permita a las pieles ser conservadas durante el tiempo que estén en transporte y almacenamiento hasta que les llega la hora de su curtición. 

Los problemas de la sal

Como ocurre con todo en esta vida, la sal no siempre es buena ni está bien vista y es que como ocurre en las carreteras, donde se esparce para evitar que se forme hielo, lo cierto es que, aunque en este caso el fin sea bueno, la realidad es que, si después no lavamos a conciencia nuestro coche, la sal podría acabar dañando partes comprometidas de su estructura. Igual ocurre en Huesca, donde Ecologistas en Acción presentó alegaciones a la planta de Sal de Monzón y es que, aunque ven con buenos ojos que se instale, lo que no consideran tan oportuno es que se haga en terrenos tan cercanos al centro urbano de la población.