Cada vez se buscan más en nuestra sociedad opciones en el sector de la panadería más sanas y donde los procesos de elaboración sean menos industrializados. La panadería ecológica, por ello, ha conseguido hacerse un hueco en los hogares. Estamos hablando de una rama que es parte de la denominada panadería artesanal, donde además de que se usan materias primas de buena calidad, se integran prácticas sostenibles que reducen el impacto ambiental.
¿Qué es realmente la panadería ecológica?
Vamos a profundizar en este interesante tema. Para ello, hemos querido hablar con la panadería Rincon del Segura, que son reputados expertos. Creen que es necesario tener claro que en la panadería ecológica se usan ingredientes de calidad y ecológicos. Hablamos de las semillas sin pesticidas, harinas integrales, así como de los aditivos que están presentes en ellos. Se busca obtener alimentos que sean mucho más nutritivos y donde haya una buena trazabilidad, pero que, al mismo tiempo, cuenten con menos residuos químicos.
Se diferencia de la clásica panadería de toda la vida en que el pan ecológico busca priorizar la calidad en los productos finales y el resto por el entorno. Si hablamos desde un punto de vista como la composición, suele tener una mayor riqueza en fibra, así como en compuestos que son beneficiosos para nuestra salud, como ocurre con los micronutrientes de la panadería artesana.
¿Cuáles son los principios fundamentales de los obradores ecológicos?
Los obradores de este tipo son además sostenibles y conforman un espacio en el que, además de la producción, también se integran una serie de prácticas responsables en cada etapa. Vamos con los principios más importantes:
- Utilización de ingredientes ecológicos: La materia prima debe contar con certificación, de tal forma que se garantice el respeto al medioambiente.
- Aprovechamiento de los recursos: Reducen los desperdicios y existe una reutilización creativa de los excedentes.
- Eficiencia energética: Los hornos y los sistemas de producción minimizan el consumo.
- Economía circular: Se produce una colaboración con productos locales de cara a que se reduzcan los transportes y las emisiones.
Este tipo de principios son una respuesta a las demandas de la sociedad y a las necesidades de nuestro planeta. De igual forma, suponen una oportunidad para reforzar el compromiso ambiental que tan necesario es.
La formación sirve de impulso al sector
Al abordar el tema de la formación que se especializa en panadería ecológica u orgánica, debemos tener en cuenta que se elaboran productos de calidad y es posible diferenciarse en un mercado de mayor competitividad, donde la innovación, la gestión eficiente y la sostenibilidad, son tres pilares que marcan las diferencias.
Innovaciones en lo técnico
Entre los avances de mayor importancia se puede hablar del dominio de las fermentaciones en el campo de la panadería. Aquí es necesario entender los distintos tipos que existen y los beneficios en cuanto al aroma, conservación y textura, puesto que se logra disponer de panes que tienen personalidad propia y que son más sencillos de digerir. Este tipo de técnicas hace que sea menor la dependencia de aditivos a nivel químico.
Las novedades en los productos marcan importantes diferencias
En el mercado de hoy, lo original es muy valorado. Pensemos que la panadería ecológica hace que sea más fácil experimentar con harinas alternativas, como sucede con las legumbres o pseudocereales, así como cuando se incorporan semillas y granos ancestrales que le dan un sabor único.
La gestión de los obradores sostenibles es una forma de negocio rentable
La sostenibilidad es algo rentable, ya que se van a optimizar los recursos y la eficiencia en el campo energético, lo que termina reduciendo los costes a medio plazo. Eso sí, es necesaria la formación a la hora de gestionar modelos de negocio escalables, puesto que se precisan herramientas digitales para controlar la producción y que se establezcan las relaciones de confianza con los proveedores en el ámbito local.
¿Qué beneficios tiene la formación en panadería ecológica?
La formación ayuda a que se abran una serie de oportunidades en lo profesional y personal. Algunos de los beneficios más importantes son:
- Especialización: Aumenta el número de consumidores que quieren productos artesanales y ecológicos.
- Diferenciarse en el mercado: Los obradores sostenibles y bien gestionados pueden ser diferentes a nivel local.
- Conexión con la comunidad: El trabajo con productores de proximidad es algo que sirve para el fortalecimiento de la mejora del sabor y le da un mayor valor desde el punto de vista tradicional.
- Más calidad del producto: Existen una serie de técnicas de carácter natural que sirven para la mejora del sabor y también del valor en el campo de la nutrición.
- Impacto positivo: El que se esté produciendo una mayor formación es de gran ayuda para que sea un sector mucho más responsable.