Varios estudios han descubierto que los adolescentes españoles empiezan a beber a partir de los 14 años por varios motivos. Y uno de ellos es porque consideran que tienen la edad suficiente para beber alcohol. Otros adolescentes recurren a este hábito porque quieren aumentar la interacción social, ya que si sus compañeros de clase han quedado para beber en una fiesta privada en casa, pues ellos también se apuntan a este evento. Desde 20 minutos explican que los jóvenes del País Vasco y Aragón de entre 14 y 18 años son los que más alcohol consumen.
El alcohol está presente en muchos momentos de nuestra vida y recurrimos a él para brindar o cuando estamos pasando una mala época. Un tema que preocupa a muchos padres, ya que los menores recurren a la bebida para divertirse, relacionarse y perder la timidez. Este tema también preocupa a los especialistas, ya que muchos jóvenes están ingresados porque sufren problemas a consecuencia de un consumo desmesurado de alcohol.
Esto ha provocado que los especialistas en adicción organicen visitas en los colegios para explicar a los jóvenes que un consumo no responsable de alcohol puede producir enfermedades e incluso adicción. Este tema preocupa a la sociedad y, por eso, muchos padres se reúnen con los especialistas para saber qué tipo de mensaje deben trasladar a sus hijos para que no beban todos los fines de semana. Es importante que los padres hablen de este tema con los menores para que conozcan que el alcohol puede provocar múltiples enfermedades.
Algunos menores sufren adicción al alcohol y están ingresados en unidades especiales porque han bebido de forma excesiva y sin ningún tipo de control. La mayoría de los adolescentes que sufren alcoholismo niegan los síntomas porque no quieren reconocer que son adictos, pero la familia debe reconocer los síntomas y pedir ayuda. Los expertos explican que es importante que los adolescentes sigan una terapia, ya que deben tratar su adicción para que no se convierta en una enfermedad crónica.
Varios estudios han descubierto que algunos adultos que son alcohólicos empezaron a beber en la adolescencia y continuaron bebiendo sin control. Si los padres quieren evitar que sus hijos recurran al alcohol para divertirse o cuando se sienten mal por algún motivo, deben conocer algunas recomendaciones.
Recomendaciones para que los adolescentes no beban con frecuencia
Los especialistas en sesiones de la metodología del Instituto This Naked Mind y para dejar de beber de Remember the now han elaborado una lista para que los padres conozcan los siguientes consejos, ya que son muy útiles para prevenir que los hijos sufran adicción al alcohol.
No beber delante de ellos
Algunos especialistas explican que cuando se reúnen en terapia con algunos adolescentes que sufren adicción al alcohol descubren que sus padres también beben demasiado en reuniones familiares, o incluso han presenciado alguna borrachera de sus progenitores. Esto se debe evitar, ya que la mayoría de los hijos imitan los gestos y hábitos de sus padres.
No todos los jóvenes que sufren adicción al alcohol han presenciado borracheras de sus padres, pero otros sí. Lo ideal es que los padres no beban delante de sus hijos, especialmente cuando son menores de edad. También deben explicarles no deben beber hasta que cumplan la mayoría de edad y que cuando lleguen a esa etapa no deben seguir un consumo excesivo.
Mostrar reportajes de jóvenes que sufren alcoholismo
Es aconsejable que los padres muestren a sus hijos los reportajes que han publicado los especialistas, para que los menores conozcan los síntomas que puede provocar el alcohol y en que puede derivar. En estos reportajes los especialistas explican qué ocurre si se empieza a beber en la adolescencia y cuáles son las enfermedades que pueden sufrir los jóvenes si no siguen un consumo responsable. En estos reportajes también aparecen declaraciones de jóvenes que sufren adicción al alcohol y que han recurrido a terapia.
Compartir hábitos saludables
Lo ideal es que los menores conozcan los hábitos saludables que deben seguir para evitar enfermedades y disfrutar de todos sus beneficios. Los padres pueden explicarles la importancia de seguir una alimentación saludable, hacer deporte y no consumir alcohol ni fumar.
Con estos consejos pueden prevenir que los jóvenes recurran al alcohol para divertirse o perder la timidez, pero si los padres descubren que sus hijos recurren a la bebida con frecuencia y cuando dejan de beber sufren nerviosismo, deben pedir ayuda a un especialista en adicciones.