Trabajar en Dinamarca
30 septiembre, 2016

Trabajar en Dinamarca

Parece que fue ayer cuando todo empezó a desmoronarse, todo iba bien y, de repente, la falsa prosperidad en la que vivíamos empezó a desquebrajarse para mostrar que el sistema que creíamos tan perfecto también tenía muchos fallos.

Recuerdo que cuando empezó la crisis estaba terminando mis estudios de Periodismo en Madrid, me apasionaba la actualidad y quería estar informada en todo momento.

Esa misma curiosidad que me llevó a estudiar periodismo fue la que me motivó a viajar al extranjero. Al llegar a mi tercer año de carrera tenía la oportunidad de estudiar un año en el extranjero con una beca Erasmus, había leído mucho sobre el Estado de Bienestar nórdico y tenía mucho interés en estos países.

Aquél profesor, el de las clases que no querías que se terminaran, me aconsejó que fuera a estudiar Comunicación a Copenhague, me dijo que no me arrepentiría de irme, pese a que no me atrajera mucho en un principio, hasta vaticinó que me quedaría a vivir allí.

Así que hice las maletas, las llené de gorros, bufandas y ropa térmica y me preparé para mucho viento, frío y lluvia.

Dinamarca y su Modelo Nórdico del Bienestar

Condiciones climáticas adversas aparte, tener la oportunidad de vivir en Dinamarca ha sido una de las mejores decisiones de mi vida.

Es cierto que el clima no acompaña, y muchos de los amigos que vinieron a verme no se plantearon ni por un momento quedarse, pero, en mi caso, desde que pisé la Universidad de Comunicación el primer día, ya no pude dar marcha atrás.

Para vivir en Dinamarca y realmente disfrutar de los beneficios de su modelo nórdico de bienestar es muy importante esforzarse por integrarse, y con ello me refiero, no únicamente a tener una actitud positiva y extrovertida (que también) sino a aprender danés. Esto es fundamental, y es algo de lo que me di cuenta muy rápido.

Por otra parte, el español está muy de moda en Dinamarca, así que, ya podéis deducir cómo conseguí mis primeras fuentes de ingresos mientras estudiaba.

No obstante, si se quiere progresar y mejorar en la sociedad danesa es muy importante hablar danés. Puede ser que los daneses, al principio, no sean el alma de la fiesta, pero es una cuestión de paciencia y tiempo, al final tienen un carácter muy hospitalario y leal.

Mientras estaba en Dinamarca, muchos amigos me contaban lo que iba pasando en España y cómo muchos tras acabar sus estudios de Periodismo empezaban prácticas y al acabarse se volvían a quedar en paro.

Me hablaban de que estaban experimentando una gran precariedad laboral, mientras que en Dinamarca los sueldos son muy buenos, es cierto que hay que pagar muchos impuestos, pero aquí la mentalidad es diferente.

En Dinamarca se apuesta por una mayor inversión social ya que se considera que así se consigue un mayor éxito para todos. No es de extrañar que tengan las tasas más bajas de desigualdad social y unas mayores tasas de ascenso social económico de entre todos los países desarrollados.

Cuentan con una amplia red de Seguridad Social, que incluye universidades y atención de salud gratuitas, así como cuidado infantil subsidiario.

La verdad es que, una vez que me adapté a la sociedad danesa dejé de plantearme volver, al menos mientras las cosas pintaban tan mal.

Así que aprendí danés, lo hablaba de forma muy fluida, uno de mis mejores amigas de la carrera había terminado especializándose en Marketing y vino a pasar unos días conmigo a Copenhague.

Le hablé de mi idea de negocio, ganaba mucho con mis clases de español, pero mi idea era crear una consultoría a españoles que quisieran venirse a trabajar a Dinamarca, así como servicios de traducción y de relaciones internacionales entre Dinamarca y España.

Me parecía una forma de ayudar a mucha gente, o al menos de darles la información, sin filtros y de primera mano para que ellos mismos pudieran tomar mejor sus propias decisiones de futuro.

A mi amiga le encantó la idea y me recomendó los servicios de E-ingenia, una moderna empresa de informática de su ciudad que se dedica al desarrollo tecnológico y que ofrece, entre otros, servicios especializados de consultoría informática, desarrollo web, marketing online y posicionamiento web.

Y es que necesitaba convertirme en todo un referente y llegar a todas las personas posibles con una buena estrategia online, y como en esto estaba un poco pez, los servicios de estos profesionales fueron la solución perfecta para darme visibilidad y conseguir hacer llegar el modelo de bienestar nórdico a una amplia red de conocidos y menos conocidos en España.

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