Visita a un pueblo minero: Ponferrada

La minería es una de las profesiones más duras que existen. Una de las mejores formas de conocerlo es visionado una película española. Se llama Pídele cuentas al Rey y está protagonizada por el gran Antonio Resines. El protagonista es Fidel, un minero asturiano, que tras el cierre de la mina en la que trabaja, decide echarse la familia a cuestas e ir caminando hasta Madrid para exigirle al Rey el cumplimiento de uno de los principales derechos que la Constitución reconoce a los españoles: el derecho a un trabajo digno.

La película refleja de primera mano la dureza de esta profesión, pero también todo lo que rodea a este sector. Unos compañeros solidarios, familias entregadas al trabajo del padre, pueblos que salen a la calle para aplaudir. Y la verdad es que es así. Sin embargo, por desgracia, entre unos y otros se han cargado la minería en España. Dicen que contamina, pero quizás lo que más contamina es el desempleo. Muchos pueblos han visto cómo caían en la ruina por culpa de la supresión de la minería. Y es que para ellos no es fácil tener que reinventarse y buscarse el pan en otros sectores.

Por eso hoy queremos hacer una visita a uno de esos pocos pueblos mineros que sobreviven, es muy conocido. Ponferrada. Y es que si hacemos un poco de historia, vamos a conocer todo lo que fue la minería en esta zona.

Minero Siderúrgica de Ponferrada (MSP) fue la mayor compañía carbonera privada de España, hoy integrada en Coto Minero Cantábrico con sede en Villablino (comarca de Laciana) y grupos de explotación de minería de interior, minas de montaña en Asturias, Palencia y León. En noviembre de 2008 se fusionaron, bajo el nombre de Coto Minero Cantábrico, la Minero Siderúrgica de Ponferrada (MSP) con la empresa asturiana, con sede en el municipio de Cerredo, Hullas del Coto Cortés. La Minero Siderúrgica de Ponferrada acabó perteneciendo al grupo Victorino Alonso, al igual que Hullas del Coto Cortés, Uminsa, Virgilio Riesco, Campomanes Hermanos, Ferpi, Norfesa, Peninsular de Contratas, Herramientas del Bierzo.

La normativa obliga a evaluar el impacto de cualquier proyecto de minería a cielo abierto en las especies protegidas antes de iniciar las obras. Bruselas ya envió una carta de emplazamiento a España en febrero de 2008 por incumplimiento de este requisito, a iniciativa del eurodiputado verde español David Hammerstein.​ En febrero de 2009, el Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León condena a la Conserjería de Medio Ambiente de la JcyL a clausurar todas las actividades mineras de la Minero Siderúrgica de Ponferrada (MSP) en El Freixolín. Y así es como la minería murió en esta zona, y ya solo quedan algunos supervivientes.

Impacto social

El municipio de Villablino hacia 1910 tenía apenas 3.000 habitantes, pero en torno a 1930 se aproximaba a los 7.000 y en 1960 contaba con un censo de casi 15.000; una trayectoria que contrasta claramente con la de la población leonesa. El declive de la MSP (recorte de plantilla del 60%) coincide con su crisis demográfica. Al comenzar el siglo XX, Villablino tenía el 90% de su población activa en tareas agro-ganaderas, pero hacia 1960 tenía casi un 70% de sus trabajadores empleados en la minería, porcentaje que se mantiene en la actualidad. Ponferrada entre 1910 y 1960 vio multiplicarse por cinco su población, si bien hubo otros factores que influyeron en esta circunstancia.

Entramos en una empresa

Para conocer un poco más la labor en este pueblo visitamos la empresa Pizarras y Derivados, que se encarga de la extracción de la pizarra, uno de los en los que España es dominador. Además hablamos de una empresa con una historia impresionante. En 1938, Michel Bernard, de profesión instalador de pizarra,  creó una empresa de cubiertas de pizarra en su ciudad natal Quimper en la Bretaña francesa. Rápidamente, gracias a su labor y profesionalidad, la empresa Bernard se convirtió, en la mejor y más valorada de su región. La clientela exigente, como los tejados más complicados y técnicos, fueron siempre sus mayores retos.

Después de varios años de colaboración en la arquitectura, Miguel Lasheras en compañía de su esposa Marie Louise Bernard toman la dirección de la empresa de su padre, Bernard Couverture. En 1976 se decide enfocar la actividad de la empresa a la importación y comercialización de pizarra española. En el año 1992, esta empresa familiar invierte en la producción pizarrera en Galicia y de hecho desplaza su sede social a España, y concretamente lo hace en Ponferrada.

Así es como nació Pizarras y derivados, una empresa española especializada en la comercialización y distribución de pizarras para tejados, suelos y exteriores. Desde hace más de 3 generaciones, esta familia se beneficia de una gran experiencia en este sector así como también de una profesionalidad indiscutible. Y lo más importante da mucha relevancia a esta localidad de León.

Por suerte, todavía queda algo de esta bella profesión en la zona de EL Bierzo. ¿Hasta cuándo?