Arquitectura, una carrera que vuelve a despertar el interés de l@s estudiantes

La crisis, ha sido especialmente dura con el sector de la construcción, y l@s arquitect@s de buena parte del mundo, que antaño habían gozado de una situación económica privilegiada, fueron de los más castigad@s. Las obras empezaron a escasear, y por tanto, la demanda de profesionales. La carrera de arquitectura, que era de las preferidas en un momento de bonanza, ya no resultaba tan atractiva y l@s estudiantes se decantaban por otras carreras, como la medicina, la enfermería o la informática. Pero hoy, el sector se está recuperando, lo que ha provocado un aumento del alumnado en las aulas de las facultades de arquitectura de todo el país. Si eres un apasionado del dibujo, de los números, del diseño y la construcción. Si sueñas con ser el/la artífice de grandes y espectaculares edificios, no lo dudes, este es un buen momento para hacerlo. ¿Quieres estudiar arquitectura? En este post, te vamos a dar algunas buenas razones para estudiar esta carrera con grandes salidas profesionales.

Razones por las que deberías estudiar arquitectura

Puede que no sea de las profesiones más valoradas, o de las más agradecidas, pero lo cierto es que si te gusta, puede resultar muy satisfactoria. ¿Te imaginas ser la persona que diseña un edificio en el que vivirá gente? La de familias que podrás disfrutar de un espacio ideado por ti. Sí, ha habido tiempos mejores para el sector, pero lo que también es verdad es que siempre serán necesari@s. Nunca pueden desaparecer, mientras sigamos necesitando un espacio seguro en el que habitar.

Así que, estudia arquitectura si es lo que deseas, si lo que te gusta es diseñar un espacio nuevo, si tratas de encontrar soluciones a un problema concreto, si sabe adelantarse a las necesidades de los ciudadanos y ciudadanas. Es un/a artista, un creador de hábitats.

Lo que has de tener muy claro si decides dedicarte a la arquitectura, es que una profesión que exige vocación. La formación es dura, lo mismo que el trabajo, por lo que si no estás del todo segur@, a lo mejor deberías estudiar otra cosa. No siempre se gana mucho dinero, y los tiempos de los arquitect@s de prestigio se acabaron. El dibujo, tampoco debe ser una motivación. Si lo que te gusta es dibujar, estudia bellas artes o diseño gráfico. L@s diseñadores de videojuegos están muy solicitad@s en la actualidad.

Arquitectura o no arquitectura, esta es la cuestión

¿Cómo saber si es la profesión adecuada para ti?

Sabes que te gusta la arquitectura, cuando te fijas en cada detalle, en cada espacio, en cada edificio de tu ciudad. En los parques y jardines. En las proporciones. Cuando imaginas espacios únicos y perfectos, y también a las personas que acogen. El arquitecto, piensa antes de nada en los usuarios y usuarias, y en función de esto diseña. Sabe bien, que necesita cada persona. ¿Eres tú así?

En mi caso, lo que me llevó a estudiar la carrera, fue probablemente la fantástica arquitectura del Mercer House Bòria BCN, ubicado en el casco antiguo de Barcelona, ​​que cuenta con 11 tipos diferentes de habitaciones, junior suites, suites y apartamentos de lujo con un diseño espectacular, en un barrio con antecedentes históricos y culturales, una actividad vibrante y una gran vocación de modernidad. Desde aquí, los huéspedes pueden sumergirse en el distrito de El Born y visitar la Basílica de Santa Maria del Mar, el Museo Picasso y el mercado de Santa Caterina o las boutiques más modernas, paseando por sus encantadoras y animadas calles.

La casa Mercer Bòria bcn es un edificio de apartamentos mu próximos al centro de la ciudad.

Personalmente, no lo he pasado precisamente bien estudiando la carrera, como he dicho, es dura, y cuando acabé, tampoco me llovían las ofertas. Pero el hecho es que me encanta, y no me arrepiento de nada, a pesar de que mi madre y mi padre, no se cansan de repetir que tendría que haber estudiado derecho, y después opositar para el Estado. Menudo coñazo, ¿no crees?

Pues bien, si volviera a nacer, volvería a repetir la experiencia. No me puedo quejar. He conseguido un buen trabajo, un buen sueldo y una casa estupenda diseñada por mí, ¿qué más se puede pedir?