Cuando el deporte se convierte en tu trabajo: qué implica dar el salto a la profesionalización

Firmar el primer contrato profesional suele vivirse como la culminación de años de esfuerzo: entrenamientos interminables, sacrificios personales, competiciones ganadas y perdidas y muchas horas dedicadas a mejorar. Es un momento importante, pero también supone un cambio profundo en la relación del deportista con su actividad. A partir de ese momento, ya no se trata únicamente de entrenar, competir y obtener resultados: aparecen compromisos, derechos y obligaciones que forman parte de cualquier actividad profesional.

Un contrato deportivo puede determinar aspectos tan importantes como la duración de la relación, la remuneración, las condiciones de trabajo, los derechos de imagen, las cláusulas de rescisión o las obligaciones que asume cada una de las partes. A esto se suman cuestiones fiscales y administrativas que pueden variar según el tipo de actividad, el deporte, el nivel de competición o incluso el país en el que se desarrolle la carrera. Son aspectos que a menudo quedan en segundo plano durante los primeros años, cuando toda la atención está puesta en el rendimiento.

También cambia la forma de gestionar la propia carrera. Un deportista profesional puede tener que tomar decisiones sobre contratos, patrocinios, colaboraciones comerciales, redes sociales, representación o planificación económica. En algunos casos, además, los ingresos pueden ser irregulares y concentrarse en determinados periodos de la carrera, mientras que la duración de la trayectoria deportiva puede ser mucho más limitada que la de otras profesiones. Todo ello hace que determinadas decisiones tomadas al principio puedan tener consecuencias durante muchos años.

Por eso, profesionalizarse en el deporte no consiste simplemente en empezar a cobrar por competir. Significa entrar en un marco legal, fiscal y contractual que conviene conocer antes de asumir compromisos. El talento y el rendimiento siguen siendo fundamentales, pero dejan de ser los únicos factores que condicionan una carrera deportiva.

En este artículo repasamos algunos de los principales aspectos que debemos tener en cuenta al dar ese paso: qué revisar antes de firmar un contrato, cómo funcionan determinadas obligaciones fiscales, qué papel pueden desempeñar los representantes y asesores y por qué la gestión de los derechos de imagen y de la propia reputación también forma parte de la carrera profesional.

El deporte como algo más que una afición: por qué su regulación es tan compleja

Como explican los profesionales de Abogados Santander, el deporte es vital en la cultura y la educación de nuestra sociedad, y en ocasiones la actividad profesional en este ámbito —que incluye a deportistas, clubes, asociaciones, federaciones y patrocinadores, entre otros actores— necesita un asesoramiento global que abarque desde la planificación fiscal hasta la defensa en procesos arbitrales por dopaje, garantizando así una práctica jurídica completa y adaptada a las particularidades de este sector. Esta idea resume bien la magnitud del reto: profesionalizarse no significa únicamente firmar un contrato con un club, sino entrar en un terreno donde intervienen múltiples actores, normativas y riesgos que conviene conocer de antemano.

Cuando un deportista recibe su primera oferta profesional, es habitual que la atención se centre casi exclusivamente en la cifra económica ofrecida. Sin embargo, el contenido del contrato tiene una importancia igual o mayor: cláusulas de rescisión, derechos de imagen, duración, condiciones de cesión a otro club, obligaciones publicitarias o penalizaciones por lesión son elementos que pueden condicionar enormemente el desarrollo de una carrera, y que a menudo se firman sin la revisión legal adecuada, especialmente entre deportistas jóvenes que dan sus primeros pasos en el mundo profesional.

Es especialmente importante prestar atención a los llamados derechos de imagen, un terreno que, en muchos países, incluida España, tiene un tratamiento fiscal y jurídico diferenciado del propio salario deportivo, y que puede generar situaciones complejas si no se gestiona correctamente desde el principio.

La planificación fiscal: el terreno donde más deportistas se equivocan

Uno de los aspectos que con más frecuencia genera problemas a los deportistas profesionales, incluso a los de mayor éxito, es la gestión fiscal de sus ingresos. La combinación de salarios, primas, derechos de imagen, patrocinios y, en muchos casos, ingresos obtenidos en distintos países debido a competiciones o fichajes internacionales, convierte la fiscalidad del deportista profesional en un terreno especialmente complejo, donde los errores pueden salir muy caros.

No es casualidad que algunos de los casos más mediáticos de problemas legales relacionados con el mundo del deporte en los últimos años hayan tenido que ver, precisamente, con cuestiones fiscales relacionadas con la gestión de derechos de imagen o con la tributación de ingresos obtenidos en el extranjero. Contar con un asesoramiento fiscal especializado desde el inicio de la carrera profesional, y no solo cuando ya han surgido problemas, es una de las decisiones más rentables que puede tomar cualquier deportista, con independencia del nivel al que compita.

El estatuto del deportista: derechos y obligaciones que debes conocer

En España, la actividad deportiva está regulada por un marco normativo que distingue distintas situaciones y categorías de deportistas. La Ley del Deporte diferencia, entre otros, a los deportistas profesionales, los deportistas de alto nivel, los de alto rendimiento y quienes participan en el ámbito federativo, ya que no todos tienen los mismos derechos, obligaciones ni acceso a las mismas medidas de apoyo. En el caso de los deportistas de alto nivel, su condición se obtiene mediante una resolución del Consejo Superior de Deportes (CSD) y se publica oficialmente en el BOE.

Conocer en qué situación se encuentra cada deportista no es, por tanto, un detalle meramente administrativo. La categoría reconocida puede estar relacionada con aspectos como el acceso a determinadas ayudas, medidas de protección social, compatibilidad entre la carrera deportiva y los estudios o la preparación para la etapa posterior a la competición. El propio CSD dispone de programas específicos de apoyo que incluyen protección social, formación académica, conciliación e inserción laboral para deportistas de alto nivel.

La normativa también establece derechos y deberes concretos para quienes tienen la consideración de deportistas profesionales. Entre ellos se encuentran aspectos relacionados con la carrera deportiva, la conciliación de la vida familiar, académica y profesional o la protección de derechos laborales y contractuales. Al mismo tiempo, existen obligaciones vinculadas al cumplimiento de las normas de competición, la lucha contra el dopaje, la integridad deportiva y el juego limpio.

Además, la condición de alto nivel puede abrir la puerta a determinadas medidas de apoyo económico y de protección social. El CSD contempla, entre otras actuaciones, ayudas destinadas a sufragar las cuotas de la Seguridad Social de determinados deportistas de alto nivel, además de programas de becas y apoyo a la preparación deportiva. Estas medidas están sujetas a requisitos y convocatorias concretas, por lo que no deben confundirse con derechos automáticos para cualquier deportista que compita a nivel profesional o federado.

Por eso, antes de firmar contratos, solicitar ayudas o tomar decisiones que puedan afectar a la carrera deportiva, conviene conocer qué condición tiene reconocida el deportista y qué normativa resulta aplicable en su caso. Entender este marco permite saber no solo qué derechos pueden ejercerse, sino también qué obligaciones existen y qué trámites deben realizarse para acceder a determinadas medidas. En una carrera deportiva en la que las circunstancias pueden cambiar rápidamente, tener clara esta parte administrativa y legal puede ser tan importante como conocer las condiciones del propio contrato.

El dopaje: un riesgo legal que va mucho más allá de lo deportivo

Uno de los terrenos más delicados del derecho deportivo es todo lo relacionado con los controles antidopaje y los procedimientos sancionadores que pueden derivarse de ellos. En España, la lucha contra el dopaje está regulada por la Ley Orgánica 11/2021 y corresponde a la Agencia Estatal Comisión Española para la Lucha Antidopaje en el Deporte (CELAD) la planificación y realización de controles, así como la tramitación de los procedimientos sancionadores que sean de su competencia. La resolución de estos expedientes corresponde al Comité Sancionador Antidopaje.

Para un deportista profesional, verse involucrado en un procedimiento de este tipo puede tener consecuencias que van mucho más allá de una sanción deportiva. La normativa contempla diferentes infracciones y sanciones, que pueden incluir la suspensión de la licencia, la inhabilitación para competir o determinadas sanciones económicas, en función de las circunstancias y de la infracción cometida. Además, durante la tramitación de un procedimiento pueden adoptarse determinadas medidas provisionales, incluida la suspensión de una licencia federativa.

Uno de los aspectos que hace especialmente importante conocer esta normativa es que la responsabilidad del deportista no desaparece por el hecho de que una sustancia prohibida haya llegado a su organismo de manera no intencionada. La propia ley establece que los deportistas deben asegurarse de que ninguna sustancia prohibida se introduzca en su organismo, aunque el régimen sancionador contempla también las circunstancias concretas de cada caso y distintos criterios para determinar la sanción aplicable. Esto hace especialmente relevante prestar atención a medicamentos, suplementos y otros productos cuyo contenido debe comprobarse antes de utilizarlos.

Por eso, ante un posible resultado adverso o la apertura de un procedimiento, no solo importa conocer las consecuencias deportivas. También es necesario entender cómo funciona el procedimiento, qué alegaciones pueden presentarse, qué plazos deben respetarse y qué vías de recurso existen. En una situación que puede afectar directamente a la continuidad de una carrera profesional, contar con asesoramiento jurídico especializado puede ayudar al deportista a conocer sus derechos y afrontar el procedimiento con las debidas garantías.

Más allá del deportista: clubes, agentes y patrocinadores

El derecho deportivo no afecta únicamente a los deportistas. Clubes, federaciones, agentes deportivos y patrocinadores forman parte de un mismo ecosistema jurídico donde los intereses no siempre están alineados, y donde los conflictos —por incumplimientos contractuales, disputas sobre derechos de imagen, cláusulas de rescisión o litigios relacionados con transferencias— son relativamente frecuentes.

Para un deportista que se profesionaliza, entender esta red de relaciones es importante, porque en muchos casos su carrera dependerá de contratos firmados no solo con el club, sino también con agentes representantes, marcas patrocinadoras o entidades organizadoras de competiciones, cada uno de ellos con sus propios intereses y condiciones contractuales que conviene revisar con detenimiento antes de firmar.

Qué debería tener en cuenta un deportista antes de dar el salto profesional

Con todo lo anterior en mente, estas son algunas recomendaciones prácticas para quienes se plantean, o ya están viviendo, el paso hacia la profesionalización deportiva:

Revisa cada contrato con asesoramiento legal independiente, especialmente el primero, antes de firmarlo, prestando especial atención a las cláusulas de rescisión, derechos de imagen y condiciones de cesión.

Planifica tu fiscalidad desde el primer ingreso relevante, y no esperes a que la situación se complique. La fiscalidad de un deportista profesional rara vez es sencilla, especialmente si hay ingresos internacionales o derechos de imagen de por medio.

Conoce tu categoría oficial como deportista (profesional, de alto nivel, federado) y qué derechos y protecciones conlleva cada una, algo que puedes consultar a través del Consejo Superior de Deportes o de tu federación correspondiente.

Fórmate sobre la normativa antidopaje, incluyendo qué sustancias están prohibidas y cuáles son tus obligaciones y derechos en caso de someterte a un control, para reducir el riesgo de infracciones por desconocimiento.

Cuida quién te representa. La elección de un agente o representante deportivo es una de las decisiones más importantes de una carrera profesional, y conviene verificar su trayectoria, su reputación y las condiciones exactas del contrato de representación antes de comprometerse.

No dejes la gestión legal para cuando surja un problema. El asesoramiento jurídico preventivo, contratado antes de que aparezcan los conflictos, resulta muchísimo más eficaz y menos costoso que la gestión reactiva de una crisis ya desatada.

Profesionalizarse bien es una forma de proteger el talento

El talento deportivo puede abrir la puerta a una carrera profesional, pero es la gestión de todo lo que rodea a ese talento —los contratos, la fiscalidad, el conocimiento del marco normativo, la protección ante situaciones de riesgo como un proceso disciplinario— lo que determina, en muchos casos, si esa carrera se desarrolla de forma sólida y sostenible en el tiempo. Son demasiados los ejemplos de deportistas con un enorme talento cuya trayectoria se ha visto empañada, o directamente truncada, por problemas legales o fiscales que podrían haberse evitado con un asesoramiento adecuado desde el principio.

Profesionalizarse en el deporte, en definitiva, no consiste únicamente en entrenar más duro o competir a un nivel más alto. Consiste también en rodearse del conocimiento jurídico necesario para que todo ese esfuerzo deportivo se traduzca en una carrera protegida, bien gestionada y capaz de resistir los imprevistos que, tarde o temprano, forman parte de cualquier trayectoria profesional de alto nivel.

MAS POPULAR

Reparación y Compra de Tecnología

Tener fácil acceso a las nuevas tecnologías no ha de ser sinónimo de despilfarro, aunque algunos así lo piensen. Obviamente las firmas nos van a intentar vender siempre productos nuevos,

La publicidad tradicional desciende un peldaño

Según los números, que dicen que nunca mienten, las campañas publicitarias de marketing online están teniendo ahora mayor impacto que las campañas más tradicionales. Algunos estudios aseguran que esto se

Comparador de Alarmas

Si hace unos años eso de instalar alarmas en casa era sólo cosa de grandes multimillonarios, ahora está a la orden del día. Mientras que los robos aumentan

Matenete informado

Subscribite a nuestro boletin informativo

Comparte este post con tus amigos