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Un proyecto de arquitectura

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Levantar un edificio o cualquier tipo de infraestructura, conlleva toda una planificación previa y una ejecución posterior que ha de ser respaldada por un proyecto sólido y detallado. Para estas cuestiones, la figura del arquitecto es indispensable ya que se trata de la persona cualificada para crear esas formas y poder darles vida con los materiales adecuados.

Con uno de estos profesionales del diseño de edificios, hemos hablado sobre las tendencias arquitectónicas actuales. Desde A Roldán Arquitectura expertos en la materia nos han trasladado toda la información relativa a la nueva realidad arquitectónica. Sin ir más lejos, uno de los puntos fuertes del sector, se encuentra en la sostenibilidad además de la irrupción definitiva de la inteligencia artificial tanto a la hora de realizar los proyectos como para su implementación en las construcciones.

La arquitectura es un mundo en el que el diseño y la creatividad bullen en constante evolución. A lo largo de este año, esos horizontes de creatividad, seguirán fusionándose con la perseguida funcionalidad de las viviendas y edificios. El futuro se vislumbra a través de una serie de tendencias que, como ya hemos avanzado, abraza la sostenibilidad a través de la propia expresión artística de los arquitectos y la innovación constante. El confort y la funcionalidad, obviamente juegan el papel más relevante a la hora de condicionar estas tendencias.

Dentro del sector de la arquitectura, los profesionales, ponen el foco en los próximos Juegos Olímpicos que se van a desarrollar en París. Esto es así porque el evento va a suponer un claro punto de repercusión e inflexión en las tendencias arquitectónicas presentes y futuras. Edificios que se consideran ya icónicos, verán la luz a lo largo de este año en el que se finalizarán sus obras, en los cuales destacan su adaptabilidad formal y el aporte que realizan a los aspectos más innovadores del sector.

Edificios responsables, materiales responsables

Si algo prima en prácticamente todos los sectores es la sostenibilidad. Este concepto se ha convertido en el mantra de una sociedad que apuesta por la eficiencia en todos los sentidos. La arquitectura no podía quedarse atrás, puesto que los edificios son un claro exponente de sostenibilidad o descontrol del gasto energético. En primer lugar por tratarse de una industria con un alto impacto energético sobre el planeta. La construcción supone un cuarenta por cien del consumo del gasto energético y un treinta y seis por cien de las emisiones de CO2. Con estos datos en la mano, no es de extrañar que se trate de uno de los sectores en los que la sostenibilidad deba superar el aprobado.

Mirando dentro de nuestras fronteras, solo uno de cada cinco edificios es energéticamente eficiente. De tal manera que la sostenibilidad se convierte en algo más que una tendencia, una imperiosa y urgente necesidad por parte de los estudios de arquitectura que, en sus proyectos deben aportar soluciones para lograr reducir todo lo posible ese impacto energético. En el norte de Europa, nos llevan ventaja y uno de los estudios de arquitectura más reputados ha presentado un proyecto de vivienda unifamiliar que cuenta con una huella de CO2  de tan solo tres con ocho kilogramos por metro cuadrado al año. Esta cifra es tres veces inferior a la que impone la legislación danesa actual. Lo mejor: se trata de un tipo de vivienda unifamiliar o adosada que se ajusta al precio de mercado.

Para lograr esta reducción del impacto energético, los materiales son el punto fuerte de la sostenibilidad. La búsqueda de este tipo de materiales, respetuosos con el medio ambiente va a seguir definiendo el sector de la arquitectura. Paneles que imitan a la madera, porcelánicos o suelos vinílicos, se unen a otros elementos de la construcción como el corcho o las maderas recicladas.

El tipo de construcción será otro de los aspectos que van a seguir la tendencia de la construcción modular y prefabricada que va cobrando cada vez mayor protagonismo. Este tipo de construcción permite levantar los proyectos de manera más rápida y adaptable, lo que se traduce en mayor eficiencia por razones como la construcción de los componentes que ser producen en entornos controlados y se transportan a lugar definitivo para ser ensamblados. De tal manera que el desperdicio de materiales es menor y se respeta el entorno con mayor eficacia.

Otra clara tendencia que puede observarse en el sector de la arquitectura es como la naturaleza invade los espacios. Los diseños biofílicos no son una moda pasajera, han llegado para quedares y constituyen uno de los puntos de conexión ideales entre paisajismo natural y espacio confortable. ¿A quién no le gusta sentirse en plena naturaleza aunque se encuentre en medio de la jungla de asfalto? A lo largo de este año, la evolución de este tipo de diseños incluirá en sus espacios plantas, agua y luz, como factores clave. El objetivo de este estilo arquitectónico no es otro que lograr la creación de espacios pensados para favorecer el bienestar y ayudar a combatir el estrés al tiempo que potencia la creatividad. Evidentemente, este tipo de diseños, cobran mayor relevancia en las grandes urbes donde la conexión con la naturaleza es más difícil.

Las nuevas viviendas, se alejan de las ventanas pequeñas y sus inseparables cortinas. Espacios abiertos, fachadas casi transparentes y enormes ventanales que permitan comunicar los diferentes espacios, hacen que los espacios generen mayor sensación de amplitud. A esto se unen los espacios multifunción que hacen posible que un comedor pueda convertirse en salón, un salón en parte de la terraza o una zona de descanso en despacho. La redistribución de los hogares incluye diseños con espacios flexibles y versátiles que satisfagan las necesidades de los usuarios, al tiempo que se amplían los metros cuadrados disponibles.

Funcionalidad, integración e inteligencia artificial

Los proyectos de arquitectura, no pueden olvidar estos tres factores a la hora de la creación de los mismos: espacios funcionales que permitan la integración de todo lo necesario para facilitar la vida y la implementación de la inteligencia artificial. La estela de las tendencias arquitectónicas del pasado año, conlleva un diseño de los edificios mas industrializado, sostenible, funcional e integrado a la tecnología. Sin embargo, será en el presente año cuando la inteligencia artificial irrumpa definitivamente en el sector y lo hará de dos maneras: como herramienta de trabajo y como elemento a implementar para dotar a las viviendas de mayor eficiencia energética.

No es difícil encontrar megaproyectos arquitectónicos en los que podemos contemplar distribuciones de planta imposibles, formas y volumetrías orgánicas y fluidas que desafían a la gravedad y diseños con un gran impacto visual. LA imaginación es infinita y la tecnología de la que hace gala la inteligencia artificial, hace posible que la arquitectura más orgánica y fluida carezca de límites y se haga real.

Cada vez es más frecuente encontrar en los diseños la incorporación de zonas verdes en los espacios: jardineras, árboles o jardines verticales se incorporan a los diferentes diseños para hacer de los edificios y viviendas, lugares más sostenibles y confortables. Por otro lado, la renaturalización de las zonas degradadas están siendo transformadas de tal manera que el urbanismo pretende más que nunca, alcanzar la mayor integración entre el ser humano y la naturaleza que sea posible. La creación de entornos en los que sea posible entender lo natural como la parte salvaje a recuperar en las ciudades. Aun así, las grandes ciudades, las más cosmopolitas y contemporáneas no olvidan su anhelo por tocar los cielos, presumir de skyline no es una novedad y las torres, cada vez más altas se edifican, cada vez, de manera más sostenible.

Indudablemente, la arquitectura evoluciona con la sociedad y la demanda que la sociedad hace de ella. Considerado todo un arte, el diseño arquitectónico sigue imparable esa estela de la sostenibilidad y la eficiencia sin renunciar a los diseños más innovadores. Edificios imposibles colorean las ciudades de todo el mundo con sus formas informes y sus diseños desafiantes que, en muchas ocasiones, se alejan de las rectas, los cubos y las aristas, para familiarizarse con las líneas curvas, las elipses y las formas fluidas. Acabados pulidos, brillantes y cristalinos, sobrios y elegantes, en claro contraste con las edificaciones de toda la vida, las que tienen solera, de ladrillo y madera.

La piedra, la madera y el hormigón hacen buenas migas para dar lugar a casas de ensueño, con jardines integrados, espacios abiertos y todo lo necesario para que sus usuarios se encuentren cómodos. Las oficinas y despachos ya no son espacios encorsetados o cubículos claustrofóbicos, la eliminación de las barreras, las puertas y los tabiques, permiten a los empleados trabajar con mayor comodidad y disfrutar de espacios diseñados para la desconexión y el descanso puntual en la jornada.

Todo esto, es posible gracias a los proyectos de arquitectura que, cada vez son más innovadores y prometen seguir en esa línea de eficiencia y confort, tan deseada. Si a esto añadimos la inteligencia artificial que llegará a todas las viviendas para facilitar el día a día, no podemos negar que hemos llegado a ese futuro que otros imaginaron para nosotros y que hoy, es posible gracias a la tecnología.

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